19 de julio de 2009

El amigo de verdad es el que nunca miente y al que nunca le mentirías. Es la persona que nos muestra el rumbo y recorre con nosotros una parte del camino. La amistad ni se consquista ni se impone, porque ésta nace del corazón. La amistad no se agradece, se corresponde. Para preservar un amigo 3 cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.