22 de febrero de 2011

Como siempre (que se cambian los papeles) voy a quedarme dormido en tu cintura; y si me despierta el día presumido: déjame quedarme un poco en las alturas. Para qué contar el tiempo que nos queda? para qué contar el tiempo que se ha ido? si vivir es un regalo y un presente: mitad despierto, mitad dormido; mitad abierto, mitad dormido.Sólo sé que no sé nada de tu vida, sólo me colgué una vez en el pasado; presenté mis credenciales a tu risa y me clavaste una lanza en el costado. Creo que no te dejé jugar con fuego, sólo nos dijimos cosas al oído; y si un día te encontrare una mañana, será posible, será dormido.