Si querés enamorarme no me tomes en serio (además ni se te ocurra ponerle al vino hielo), si buscas un amor elegante no cuentes conmigo, hay noches muy bravas cuando uno anda herido y si digo que voy a cuidarte mírame torcido, tengo la jodida costumbre de arruinar lo querido. igual que vos al hombre del prójimo jamas lo deseo (excepto los lunes, los viernes de lluvia y algún que otro enero). Desconfío hasta las muelas de los después nos vemos y de los que andan siempre con dos copas de menos.