Me dijiste que me amabas sólo a mi, me dijiste que me harías tan feliz... Te reíste cuando tu me viste llorar, el principio de una historia sin final.
Prometiste un mundo nuevo y te creí, me prometiste la luna y el cielo de abril, me contaste un cuento chino que terminaba mucho antes de empezar.
Confundiste la mentira y la verdad, confundiste ser mi amigo con amar, y yo escribí tu nombre en la orilla del mar... Que hoy la marea se ha encargado de borrar.