21 de octubre de 2011

Este adiós, no maquilla un "hasta luego". Este nunca, no esconde un "ojalá". Este ciego, no mira para atrás. Un corazón, podrido de latir. Este pez ya no muere por tu boca. Este loco se va con otra loca. Estos ojos no lloran mas por ti. Esta sala de espera sin esperanza. Esta empresa de mudanza con los muebles del amor. Esta mitad partida por la mitad. Esta cura de humildad. Estas ganas de nada menos de ti. Este jueves, este viernes y el miércoles que vendrá. Qué poco rato dura la vida eterna por el túnel de tus piernas. Estos labios que saben a despedida, a vinagre en las heridas, a pañuelo de estación. Estos celos que sueñan que te desnudan. No abuses de mi inspiración, no acuses a mi corazón tan maltrecho y ajado que está cerrado por derribo. Por las arrugas de mi voz se filtra la desolación de saber que estos son los últimos versos que te escribo, para decir “condios” a los dos nos sobran los motivos.